“A paso de bebé, a paso de vencedor: El enorme poder de los pequeños esfuerzos”

HNCK9101

¡Santiago de Compostela, ahí voy!

Me levanté temprano esa mañana de mayo; la emoción no me dejaba dormir. Había pasado la noche en una escuela que habían habilitado para los peregrinos, y los ochocientos kilómetros del Camino de Santiago, con los que había soñado durante años, estaban a punto de recibirme. Ochocientos kilómetros, ochocientos kilómetros, repetía en mi mente, y la distancia se me hacía tan enorme que me daba trabajo concebirla. Cuando por fin salió el sol y me coloqué la mochila sobre la espalda, salí a la intemperie y allí estaba el camino, esperándome sin pretensiones. En él no había nada espectacular; era solo un humilde trillo por donde miles de hombres y mujeres habían puesto un pie delante de otro  hasta que lograban alcanzar ese lugar con el que tanto soñaban. Y en un instante, esa distancia inimaginable comenzó a reducirse en el momento en que mi viaje inició: con una primera zancada, el primero de un millón de pasos que tendría que dar para llegar a Santiago.
(more…)

Suscríbete a mi Planeta

100_861723

CLOSE